Maestro, algo más que una palabra

Eghon Guzmán B.

Iniciamos un proceso de querernos y nombrar a nuestros primeros socios honorarios chilenos, ordenar las finanzas, cumpliendo la anhelada ilusión de tener una sede y un órgano oficial “nuestra querida» Revista de Chilena de Ultrasonografía. Reinsertarnos a nivel internacional, proceso que culminó con la realización del Congreso Latinoamericano en el año 2005. Luego, dar inicio a la nominación de nuestros primeros maestros y para ello era necesario definir con precisión este premio.

MAESTRO, ALGO MÁS QUE UNA PALABRA

“Aquel que lo sabe todo le queda mucho por aprender”

La palabra “Maestro” encierra en su significado más que instructor, más que profesor, inmensamente más que lo que se pueda leer en un diploma. El Maestro no es sólo el que transmite unos conocimientos técnicos, sino el que demuestra ser ejemplar en su manera de ser, estar y comportarse en la vida con una ética profesional y humana.

Sólo algunos escogidos llegan a hacer suyo el sentido de esta palabra.

“El alumno puede perder de vista a su maestro, pero no olvidarlo”

De lo anteriormente expuesto deducimos la importancia del Maestro ante la sociedad y en particular ante el alumno individual.

El Maestro no es meramente un instructor físico y técnico que se limita a enseñar una disciplina, es alguien que influye en la actitud ante la vida del alumno. En los tiempos que corren hay muchos instructores y pocos maestros.

El alumno trata de asemejarse al maestro siguiendo sus pasos, debemos cuidar que ellos sean los correctos para que ambos andén en el Do de la superación física y mental, que es en fin, la meta que deseamos todos alcanzar.

Es una tarea de Maestros enseñar a vivir.

“El Maestro coloca al alumno ante el espejo y luego le empuja a través de él”.

Ustedes se podrán imaginar las emociones y sentimientos profundos que llenaron mi corazón, la rueda de la fortuna giró de tal manera al recompensarme de sobremanera los esfuerzos realizados y toma de sorpresa al suscrito, no imaginé que algún día, tendrían la generosidad de otorgarme en forma inmerecida esta nominación.

Debo confesar que el quehacer diario por años me ha permitido el “saber como” trabajar en equipo poniendo la mirada en cómo ser cada día mejores para el beneficio de mejorar la salud del binomio madre-hijo, sin esperar nada a cambio, sólo por la satisfacción del deber cumplido. Sin embargo, me he llenado de sorpresas que han provocado en mis momentos felices que atesoro con humildad y gratitud.

Quiero cerrar estas reflexiones para aquellos que han sido generosos con varios de los que iniciamos esta hermosa actividad y creó representarlos.

Siempre tiene mucho más merito, el que da que, que el recibe y no tengo duda, que la rueda de la fortuna girara de tal manera que se cumplirán mis predicciones, de algún día no muy lejano todo se devolverá con creces.

 

Muchas gracias a todos y especialmente a la divina providencia que hace posible estos designios.

Dr. Eghon Guzmán B.